En muchas empresas, el almacenamiento de residuos eléctricos y electrónicos antes de su recogida no siempre se hace como debería. A veces se trata de desconocimiento, otras de falta de espacio o de organización, pero lo cierto es que estas malas prácticas pueden acarrear problemas ambientales, sanciones legales e incluso gastos extra.
Vamos a repasar los errores más habituales y, sobre todo, cómo ponerles remedio de forma sencilla y práctica.
No separar correctamente los tipos de residuos
Uno de los fallos más comunes es juntar todos los residuos eléctricos en el mismo lugar, sin distinguir entre aparatos, pilas, luminarias, cables o consumibles de impresión.
Por qué es un error
- Cada tipo de residuo necesita un tratamiento y transporte específico.
- Al mezclarlos, se dificulta su reciclaje y aumenta el riesgo de contaminación cruzada.
Cómo solucionarlo
- Coloca contenedores diferenciados y con etiquetas claras para cada tipo de residuo.
- Forma al personal para que sepa identificar y clasificar correctamente cada material.
Acumular residuos durante demasiado tiempo
En algunos casos, los residuos se van acumulando durante meses en una esquina del almacén… hasta que se convierten en un problema.
Por qué es un error
- Superar ciertos volúmenes o plazos puede incumplir la normativa.
- Con el tiempo, los residuos se deterioran y aumentan los riesgos de fugas o roturas.
Cómo solucionarlo
- Establece un calendario de recogidas regular con tu gestor autorizado.
- Lleva un registro sencillo de cuándo se depositan y retiran los residuos.
Guardar residuos en lugares poco adecuados
Dejar estos materiales en espacios expuestos a la intemperie o sin control de acceso es otro error frecuente.
Por qué es un error
- La humedad, el sol o la lluvia pueden dañar los componentes y liberar sustancias peligrosas.
- Falta de seguridad ante robos o manipulación no autorizada.
Cómo solucionarlo
- Utiliza zonas cerradas, ventiladas y protegidas de agentes externos.
- Señaliza claramente que el acceso está restringido.
Usar contenedores improvisados
Almacenar en cajas viejas o bolsas de plástico puede parecer práctico, pero no es lo más seguro.
Por qué es un error
- Riesgo de derrames, incendios o lesiones al manipularlos.
- Incumplimiento de la normativa de seguridad y transporte.
Cómo solucionarlo
- Usa contenedores homologados para el tipo de residuo que almacenas.
- Revisa periódicamente su estado y sustitúyelos si están deteriorados.
No etiquetar ni llevar control
A veces, los residuos se guardan sin indicar qué son, cuándo se almacenaron o de dónde provienen.
Por qué es un error
- Complica la clasificación y el cumplimiento documental.
- Aumenta las posibilidades de confusión en la gestión.
Cómo solucionarlo
- Coloca etiquetas resistentes y visibles en cada contenedor.
- Incluye esta información en un sistema de control interno, aunque sea básico.
No trabajar con un gestor autorizado
Entregar los residuos a quien no está autorizado para su recogida y tratamiento es uno de los errores más graves.
Por qué es un error
- Es un incumplimiento serio de la normativa medioambiental.
- Puede derivar en sanciones económicas y dañar la imagen de la empresa.
Cómo solucionarlo
- Comprueba siempre que el gestor cuente con autorización oficial para tratar RAEE y otros residuos eléctricos.
- Guarda los justificantes de recogida como respaldo documental.
Un buen almacenamiento ahorra problemas
Organizar bien el almacenamiento de residuos eléctricos es mucho más que cumplir con la ley: significa proteger el medio ambiente, mantener la seguridad y optimizar el espacio y los recursos.
Con un poco de planificación, personal informado y el apoyo de un gestor autorizado, es posible evitar riesgos y ahorrar costes a largo plazo.
En Aeconova, ayudamos a empresas a gestionar sus residuos eléctricos de forma segura, eficiente y adaptada a la normativa, contacta con nosotros y empieza hoy mismo.



