En oficinas, talleres y almacenes se habla mucho de reciclar papel, envases o cartón. Pero hay otro tipo de residuos que se van acumulando sin que nadie sepa muy bien qué hacer con ellos: tóner, cables, placas electrónicas, cargadores…. Son residuos menos visibles, pero igualmente peligrosos si no se gestionan bien.
¿Te suenan esas cajas llenas de «por si acaso»? Hoy te contamos por qué conviene prestarles atención, cómo gestionarlos correctamente y qué pasos puedes dar desde tu empresa para evitar sanciones, ahorrar espacio y cuidar el medioambiente.
¿Qué residuos tecnológicos se suelen olvidar?
Los que acaban en cajones y armarios
- Cartuchos de tóner vacíos o usados
- Cables eléctricos sueltos o enredados
- Placas electrónicas de equipos rotos
- Mandos, ratones, teclados, routers
- Baterías internas o cargadores antiguos
Se guardan «por si sirven para algo», pero con el tiempo solo generan desorden y riesgo.
¿Por qué hay que gestionarlos bien?
Son residuos peligrosos
Aunque no lo parezca, muchos de estos residuos contienen:
- Metales pesados (como plomo, mercurio o cadmio)
- Plásticos no reciclables
- Componentes inflamables o tóxicos
Tirarlos a la basura convencional está prohibido y puede implicar multas.
Ocupan espacio innecesario
Esos cajones y almacenes llenos de tecnología muerta no solo quitan sitio: aumentan el desorden y complican la organización interna.
Tóner y consumibles de impresión: más delicados de lo que parecen
Los tóner están clasificados como residuos peligrosos por el polvo que contienen. Si se rompen o almacenan mal, pueden liberar partículas dañinas.
¿Qué hacer con ellos?
- No los tires con el cartón o los plásticos.
- Almacénalos de forma segura en su embalaje original.
- Contacta con un gestor autorizado de RAEE que pueda recogerlos y emitir el justificante de reciclaje.
Cables, placas y cargadores: el reciclaje invisible
Los cables eléctricos o placas electrónicas contienen materiales valiosos como cobre o estaño, pero también sustancias contaminantes.
Cómo gestionarlos correctamente
- Se deben clasificar como residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE).
- Pueden almacenarse en cajas o contenedores específicos hasta que sean retirados por una empresa autorizada.
- No desmontes equipos por tu cuenta, ya que podrías manipular piezas peligrosas sin saberlo.
¿Qué dice la normativa sobre estos residuos?
La Ley 7/2022 de residuos y suelos contaminados y el Real Decreto 110/2015 obligan a las empresas a tratar adecuadamente sus residuos tecnológicos, incluidos estos menos visibles.
No gestionarlos correctamente puede suponer:
- Sanciones económicas
- Riesgos ambientales
- Pérdida de oportunidades en auditorías de sostenibilidad o certificaciones como ISO 14001
¿Cómo empezar a hacerlo bien en tu empresa?
Revisión de los residuos acumulados
Haz un inventario de todo ese material obsoleto. Identifica qué tipo de residuos tecnológicos tienes y dónde están almacenados.
Clasificación y almacenamiento seguro
Agrúpalos en:
- Tóner y cartuchos
- RAEE (cables, placas, cargadores, periféricos)
- Pilas y baterías
Ubica puntos de recogida internos claramente señalizados.
Colabora con un gestor autorizado
Empresas como Aeconova se encargan de:
- La recogida periódica de residuos
- La clasificación según normativa
- La emisión de certificados de trazabilidad y tratamiento
Esto no solo te permite cumplir con la ley, sino también incluirlo en tu memoria de sostenibilidad o en procesos de auditoría.
¿Cada cuánto hay que hacer esta revisión?
Lo recomendable es:
- Trimestralmente en oficinas grandes o con alta rotación tecnológica.
- Semestralmente si el volumen de residuos es bajo.
No esperes a tener una montaña de cables y tóner. Establece un calendario y hazlo parte del mantenimiento rutinario de tu empresa.
En Aeconova te ayudamos a reciclar lo que otros olvidan
En Aeconova estamos especializados en la recogida de residuos olvidados y mal clasificados: tóner, cables, placas electrónicas, impresoras, pequeños electrodomésticos y mucho más.
Con nosotros, tu empresa se asegura de:
- Cumplir con la normativa vigente
- Evitar sanciones
- Recuperar espacio útil
- Mejorar su compromiso medioambiental
Conclusión: lo que no se ve también contamina
Aunque no ocupen la misma atención que el papel o los envases, los residuos como el tóner, los cables o las placas electrónicas también cuentan. Dejarlos arrinconados no es una opción: hay que saber gestionarlos bien.
En Aeconova nos encargamos de ello para que tú no tengas que preocuparte. ¿Tienes acumulados residuos tecnológicos en tu empresa? Llámanos y te ayudamos a poner orden con soluciones sostenibles y legales.



