¿Alguna vez te has preguntado qué pasa con ese ordenador viejo, esa tele que ya no funciona o ese móvil olvidado en un cajón cuando los entregas para reciclar? Estos aparatos, conocidos como RAEE (Residuos de Aparatos Eléctricos y Electrónicos), comienzan un viaje increíble una vez que los recoge Aeconova. No se trata solo de quitártelos de encima: es un proceso complejo que protege el medio ambiente y fomenta una economía más circular. En este artículo, te explicamos cada etapa de forma clara y amena para que descubras cómo tu esfuerzo contribuye a un planeta más sostenible. Gestionar los RAEE de manera responsable no es solo cumplir la ley, es una forma de cuidar nuestro entorno, y queremos que formes parte de este cambio.
Recogida y clasificación inicial
El primer paso: recepción organizada
El viaje arranca cuando Aeconova recoge los RAEE de tu casa, empresa o punto de reciclaje. Los aparatos llegan a un almacén donde se organizan cuidadosamente.
Separando lo reutilizable de lo peligroso
Nuestro equipo clasifica los dispositivos con detalle, diferenciando aquellos que podrían tener una segunda vida, como un monitor en buen estado o un teclado funcional, de los que necesitan un tratamiento especial, como baterías o cables con recubrimientos peligrosos.
Oportunidades de donación y reparación
En esta etapa también se identifican equipos que podrían donarse a organizaciones o repararse, dando a la tecnología una oportunidad extra antes de pasar al reciclaje.
Transporte a plantas especializadas
Viaje seguro con vehículos adaptados
Una vez clasificados, los RAEE se trasladan a plantas de tratamiento autorizadas en vehículos especializados que evitan pérdidas y cumplen con las normativas de residuos peligrosos.
Trazabilidad: cada residuo cuenta
Este traslado no es solo un movimiento logístico, es un compromiso con la trazabilidad, registrando cada kilo de residuo para garantizar su correcto manejo.
Desmontaje y reciclaje en plantas especializadas
Desarmando el rompecabezas electrónico
En las plantas, los RAEE se desmontan con precisión, ya sea a mano o con maquinaria avanzada, separando componentes como plásticos, metales, vidrio y circuitos.
Recuperando metales y plásticos valiosos
Los metales valiosos se envían a fundiciones para convertirse en materia prima, mientras que los plásticos se trituran y clasifican para su reutilización en industrias como la del embalaje.
Neutralizando sustancias peligrosas
Los componentes con materiales peligrosos, como el mercurio de las lámparas o el plomo de las soldaduras, se aíslan y tratan en áreas especializadas para evitar daños ambientales.
Tratamiento de residuos peligrosos
Procesando baterías y químicos tóxicos
Materiales como baterías de litio o condensadores con químicos tóxicos se envían a instalaciones específicas donde se procesan con técnicas avanzadas.
Previniendo la contaminación ambiental
Este proceso, aunque lento y costoso, es crucial para evitar la contaminación de suelos y aguas subterráneas, asegurando que nada afecte al entorno.
Eliminación segura de lo no reutilizable
Último recurso: vertederos controlados
El objetivo de Aeconova es reciclar al máximo y garantizar que ningún material recogido termine en un vertedero. Gracias a procesos altamente optimizados, todos los restos, incluidos plásticos contaminados, se gestionan de manera eficiente para su reutilización o tratamiento especializado, siguiendo las estrictas normativas de la Unión Europea. Así, aseguramos que cada residuo tenga un destino responsable y sostenible.
Conocer el camino de los RAEE con Aeconova te muestra el esfuerzo detrás de cada residuo que entregas. Desde la clasificación inicial hasta su procesamiento final, cada etapa está diseñada para proteger el medio ambiente y promover la sostenibilidad. Este enfoque no solo reduce la presión sobre los recursos naturales, sino que impulsa una economía circular donde todo se aprovecha. Si tienes residuos electrónicos en casa o en tu empresa, contáctanos para que comiencen su viaje y contribuyas a un planeta mejor. ¿Te animas? ¡Escríbenos hoy mismo!



